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25 de septiembre de 2018
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De entrada

No. 40

Seguramente lo has visto en la televisión: el anuncio de un producto que hace maravillas en el organismo. Una hermosa (o hermoso) modelo y coloridas animaciones que muestran la manera en que ese producto funciona. Ya sea que se trate de un aparato para reducir el abdomen, un champú fortificante o una crema que aclara la piel o reduce las arrugas, esta clase de anuncios suelen deslizar la idea de que se está hablando de algo científicamente comprobado. Frases como “pruebas de laboratorio demuestran que…” suenan bien, nos dan confianza, más si están acompañadas por algún personaje en bata blanca, porcentajes de efectividad del producto y términos como “ceramidas”, “liposomas”, “adn” o “antioxidantes”. Y lo estamos viendo, la animación es muy clara: el producto actúa.

Conviene saber, en primer lugar, que los cosméticos no son medicinas y, por lo tanto, no están sometidos a las rigurosas pruebas que se exigen para autorizar la venta de éstas. Y conviene recordar que si de animaciones se trata, cualquier cosa es posible: hacer volar a las chicas superpoderosas, por ejemplo, o que una esponja hable y tenga pies. Pero sobre todo es importante tener una idea de cómo se construye el conocimiento científico, tema que buscamos esclarecer en cada una de nuestras ediciones y del que encontrarás dos textos específicos en la que ahora presentamos: “¿Método? ¿Cuál método?” y la columna Ojo de mosca.

La elaboración de un nuevo cosmético, por más que se pregonen sus “asombrosos” efectos, no pasa por el escrutinio y comprobación que son de rigor en cualquier área de la ciencia. Cada vez es más necesario que como consumidores tengamos elementos para diferenciar entre lo que es veraz y lo que es simplemente una estrategia de ventas, disfrazada de ciencia, y así saber realmente qué estamos comprando. “Vitaminas en los cosméticos”, el artículo de portada de este número, es un ejemplo de las medias verdades, o medias mentiras, que sin ningún rubor se colocan en las etiquetas de algunos productos y con las que éstos se anuncian.

 

Estrella Burgos

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