UNAM
18 de enero de 2019
II
II
¿Cómo ves?
Inicio » Número » Índice 241 » Ojo de mosca
imprimirpdfmenosmas

Ojo de mosca

No. 241 20 años sí es algo

Einstein demostró que el tiempo es relativo: que cambia según el estado de movimiento de quien lo mida. Y con eso inició una revolución en la física.

Pero lo que no dijo, porque es algo que los seres humanos hemos sabido siempre, es que el tiempo es también relativo a la edad de quien lo mide.

Veinte años pueden ser una eternidad para un joven. Pero para alguien de 40 o 50, veinte años pueden sentirse como “no tanto” tiempo.

Hoy la revista ¿Cómo ves? cumple 20 años, y quienes la hacemos tenemos sensaciones contradictorias. Por un lado, sentimos que “no hace tanto” que comenzamos a planearla, que gozamos la satisfacción de ver publicado su primer número, de ver cómo esta iniciativa de la Universidad Nacional, confiada a un grupo de comunicadores entusiasta y comprometido, crecía hasta convertirse en lo que hoy es: uno de los proyectos de divulgación científica más longevos y exitosos no sólo en México, sino en Latinoamérica.

Por otra parte, darnos cuenta de que llevamos ¡20 años! colaborando con la revista —más de la cuarta parte de una vida, tomando en cuenta la esperanza promedio de vida del mexicano: 75 años— lo obliga a uno reflexionar, a hacer un balance. Y, en nuestro caso, a concluir que sin duda ha valido la pena dedicarle estos 240 meses… y los que sigan.

Pero esta dedicación es también relativa. Hay quien, como el que escribe estas líneas, colabora sólo modestamente, con una columna mensual. Pero quienes forman parte del equipo editorial trabajan en ella día a día, mes con mes, para llegar a tiempo a la fecha del cierre de edición, manteniendo la calidad que nuestros lectores esperan en sus páginas (cosa que, por cierto, siempre han logrado). Eso sí: todos, sin excepción, sabemos que ¿Cómo ves? cumple una función importante, y estamos convencidos de que debe seguir cumpliéndola.

Porque ha demostrado, con su éxito, aceptación y permanencia, su enorme calidad. Porque hoy más que nunca la divulgación científica —es decir, la labor de poner la cultura científica al alcance del público— es una necesidad prioritaria, ante el crecimiento de seudociencias y teorías de conspiración, de ideologías de odio y división, de formas de pensar basadas no en el pensamiento crítico y la evidencia, sino en los prejuicios y los rencores. Porque la cultura científica fortalece la democracia. Y porque la visión del mundo que nos ofrece la ciencia es uno de los frutos más refinados y sabrosos del árbol de la creatividad humana.

Por todo eso y más, ¡felicidades y larga vida a ¿Cómo ves?!

 

Martín Bonfil Olivera

En ediciones anteriores

Facebook Twitter Google+ YouTube

suscripción Antología Nuestro canal en Youtube
promociones2 promociones1 promociones3
Evita el ciberbullying Nutilus
Subir