UNAM
20 de enero de 2018
II
II
¿Cómo ves?
Inicio » Número » Índice 40 » ¿Quién es?
imprimirpdfmenosmas

¿Quién es?
In memoriam José Luis Sánchez Bribiesca
Foto:

No. 40 In memoriam José Luis Sánchez Bribiesca

El pasado 25 de enero falleció José Luis Sánchez Bribiesca, uno de los más destacados ingenieros de nuestro país. A fines del año pasado me concedió la que, desafortunadamente, fue su última entrevista. En ella habló apasionadamente sobre los problemas que consideraba fundamentales para el desarrollo de México, dentro de los que no podía faltar la formación de recursos humanos de la más alta calidad.

Sánchez Bribiesca realizó sus estudios de licenciatura en la entonces Escuela Nacional de Ingenieros, donde obtuvo el título de ingeniero civil en 1951, y en 1964 el grado de maestro en Ingeniería Hidráulica en la División de Estudios Superiores de la UNAM. Aficionado a la música, la filosofía, la literatura y la historia, pensaba que México necesita de profesionistas que cuenten con una visión muy amplia. En su opinión, la formación de un buen ingeniero estaba comprendida en un triángulo, en cuyos vértices se debían encontrar la práctica profesional, la enseñanza y la investigación; y en los tres su trabajo fue muy fructífero.

Aprovechar el agua al máximo fue una de sus preocupaciones, tanto en la agricultura como en la detección de fallas en las tuberías de los grandes acueductos. Sánchez Bribiesca realizó aportaciones de gran importancia en su campo, por ejemplo en lo que se refiere a la distribución de agua potable y el drenaje, los sistemas de riego y el diseño de puertos. Desarrolló varios métodos, como el utilizado para asignar las rutas de navegación óptimas de los barcos que circulan en los puertos y el de riego por surco que permite ahorrar más del 50% de agua utilizada. En los últimos años de su vida se dedicó a la investigación de diversos problemas de ingeniería ambiental, como la contaminación de los grandes cuerpos de agua y los sistemas de tratamiento de aguas residuales.

Siempre fue un apasionado de la hidráulica; decía que es más importante tomar agua que manejar grandes computadoras o construir vistosas estructuras. Para él no había peor cosa que “un hidráulico seco, el profesionista de esta disciplina debe realizar trabajo de campo”.

La docencia fue muy importante en su vida y afirmaba que “uno aprende medianamente bien las cosas cuando las enseña”. Prueba de ello es el hecho de que en uno de los cursos que impartió, desarrolló una teoría relacionada con el oleaje, de la que se han derivado métodos para el diseño y análisis de estructuras marinas como son las plataformas de perforación petrolera, los muelles y las escolleras. Impartió a lo largo de su carrera docente 34 materias en la Facultad de Ingeniería y en la División de Estudios de Posgrado de la UNAM, dejando una profunda huella en el desarrollo de la ingeniería mexicana y en la formación de un incontable número de los más destacados profesionistas.

El Profe, como cariñosamente le decían sus colaboradores y alumnos, opinaba que “por supuesto que el estudiante de ingeniería debe llevar cursos de hidráulica general, mecánica de fluidos, hidráulica experimental e hidrología. También es importante que conozca el funcionamiento de las máquinas hidráulicas, la ingeniería sanitaria, la ingeniería agrícola y la hidráulica fluvial y marítima y por último, debe estudiar los proyectos de irrigación, los de agua potable y alcantarillado, los de energía hidroeléctrica y de puertos. La hidráulica experimental es importantísima, ingeniero que no ha metido las manos en el agua, sinceramente no me merece respeto. La ingeniería sanitaria enseña qué son el agua potable y los sistemas de tratamiento, la ingeniería agrícola dice a quién y para qué le vamos a dar el riego. La ingeniería agrícola es muy importante porque las plantas son las máquinas más maravillosas que existen, toman la luz solar, el bióxido de carbono, el agua y producen azúcar y de ahí sale energía que mantiene a los seres vivos. Ingeniero que no conozca las plantas no podrá diseñar un sistema de riego. Ciertamente no podemos ser todólogos, pero la especialización exagerada puede llevar a resultados muy pobres. Actualmente, lo más sencillo es hacerse especialista en algo y cuidado, no se vaya a decir aquello de que un doctor es alguien que sabe mucho de muy poco.

“Otro punto fundamental en la formación de los futuros ingenieros es el contacto con el ejercicio profesional, se deben estrechar los lazos entre la teoría y la práctica. Muchos ingenieros desprecian la docencia y la investigación porque las desconocen y muchos investigadores no toman en cuenta el análisis de problemas mediante la experiencia práctica de los ingenieros. Y es que en ingeniería, los problemas hay que estudiarlos y darles solución, esto es hacer investigación útil, aunque no se publiquen muchos artículos en inglés. Hace falta comprender que no toda la investigación se realiza de la misma manera, es decir, cada disciplina tiene sus propias formas y métodos, los cuales deberíamos respetar y no tratar de imponer parámetros iguales para evaluar el quehacer tecnológico. Ahora bien, los problemas con el agua son muy complejos y nos afectan a todos. Con esto quiero decir que la distribución del agua está relacionada con un sinnúmero de situaciones que van desde la transportación y almacenamiento hasta el manejo y tratamiento del líquido. Además, se requiere de un trabajo multidisciplinario; necesitamos compartir los conocimientos de ingenieros agrónomos, ambientales, mecánicos, y escuchar los comentarios de la gente común, como los de las amas de casa”.

El profesor opinaba que falta la comunicación para trabajar en conjunto: “generalmente lo que se da es un diálogo de sordos; hace falta la compresión, la tolerancia. ¿Por qué tenemos que ser todos iguales?, ¿por qué no respetamos las distintas formas de pensar?, ¿por qué queremos que todos los investigadores trabajen igual, que todos produzcan artículos? Y es que somos pocos, malos y todavía nos peleamos”.

El Profe Sánchez Bribiesca consideraba que hace falta un cuerpo, probablemente dentro de la Universidad, que realice una planeación efectiva de las necesidades del país. “Un grupo de trabajo integrado por personas con experiencia, que analice y jerarquice nuestros problemas y los resuelva tomando en cuenta nuestra realidad. Este grupo debe mantener estrecha interacción con los colegios, dado que serán quienes tengan la información sobre las áreas que necesitamos reforzar en el campo de la ingeniería a partir de los problemas nacionales que se deben enfrentar. Este punto debe tomarse muy en cuenta si no queremos llegar a una situación caótica.”

Y concluyó esta entrevista diciendo: “Para mí no hay emoción más grande que ver salir un chorrote de tres mil metros cúbicos de agua, y saber que somos capaces de que éste haga lo que nosotros queremos. Por esto pienso que hay que vivir la ingeniería”.

José Luis Sánchez Bribiesca era un hombre modesto, “¿Mi mayor virtud? No la conozco”, y detestaba perder el tiempo. Ciertamente supo aprovechar el suyo. Empezó a realizar actividades de investigación en el Instituto de Ingeniería de la UNAM desde 1957, al cual se incorporó como investigador de tiempo completo a partir de 1976. Publicó ocho libros, más de 80 artículos en revistas y para congresos nacionales e internacionales, 103 informes técnicos y dictó muchas conferencias. Su creatividad y sus aportaciones en el campo de la ingeniería hidráulica lo hicieron acreedor a las más altas distinciones, como la de Investigador y Profesor Emérito por parte de la UNAM, Investigador Emérito por el Sistema Nacional de Investigadores, el Premio Nacional de Ciencias y Artes en Tecnología y Diseño, el Premio Nacional de Ingeniería y los Premios Mariano Hernández Barrenechea y Aurelio Benassini Vizcaíno del Colegio de Ingenieros Civiles de

México y la Comisión Nacional del Agua. México y la UNAM extrañarán al investigador, al profesor y al ingeniero José Luis Sánchez Bribiesca.

Para mí no hay emoción más grande que ver salir un chorrote de tres mil metros cúbicos de agua, y sabernos capaces de que éste haga lo que nosotros queremos.

 

Verónica Benítez

En ediciones anteriores

Facebook Twitter Google+ YouTube

suscripción Antología Nuestro canal en Youtube
promociones2 promociones1 promociones3
Evita el ciberbullying Nutilus
Subir