UNAM
22 de junio de 2018
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¿Quién es?
Tirso Ríos Castillo
Foto: Adrián Bodek

No. 67 Tirso Ríos Castillo

Química, pintura y guaguancó

“Mi papá siempre me estaba incitando a que estudiara medicina, pero en la biblioteca a la que asistía, la Cervantes, me di cuenta de los librotes que estudiaban los de primer año... se me quitaron las ganas y decidí inscribirme en química”. Tirso Ríos Castillo narra así por qué inició una carrera que le ha dado grandes satisfacciones, entre otras obtener en 1956 el primer lugar a la mejor tesis de licenciatura otorgado por la UNESCO y el Centro de Documentación Científica y Técnica de México; el Premio Nacional de Química Andrés Manuel del Río en 1988; la distinción de investigador emérito tanto de la UNAM, en 1993, como del Sistema Nacional de Investigadores, en 1994, y el Premio Universidad Nacional dos años después.

Es en el área de la fitoquímica o estudio químico de las plantas donde el doctor Ríos aplica sus habilidades de investigador, las que se reflejan en más de 100 trabajos publicados en revistas especializadas, en su mayoría internacionales. Aun con su ardua labor de investigación se abre espacios para expresarse a través del lienzo y los tubos de pintura. “Cuando era joven, dibujaba todo lo que veía y durante la prepa hice muchos ojos de mujer. Me gustaba la pintura, pero no estudié artes plásticas porque mi papá decía que me iba a morir de hambre”. Combina las pinceladas suaves con grandes brochazos en los que refleja la influencia de los impresionistas y postimpresionistas como Van Gogh y Paul Gauguin, así como de los maestros del arte abstracto de la segunda mitad del siglo XX. Los pintores mexicanos Rufino Tamayo, Miguel Covarrubias y Francisco Toledo, entre otros, también lo nutren de imágenes que se transforman en matices y tonalidades.

La personalidad de Tirso Ríos incluye la disciplina del quehacer científico y la sensibilidad para las humanidades. Esto le ha facilitado la comunicación con los estudiantes y por ello ha dirigido más de 100 tesis —de licenciatura y posgrado—, además de buscar formas de imbuirlos en la ciencia. Un resultado de esta búsqueda es la revista de divulgación científica cuatrimestral Folium, publicación que Tirso —junto con los doctores Leovigildo Quijano y Federico Gómez— echó a andar en1992, y cuyo objetivo es despertar en los jóvenes el interés por varias disciplinas científicas.

Entre sus líneas de investigación está el análisis de compuestos de plantas que pueden ser utilizados en la terapia ginecológica y en el combate contra el cáncer. Asimismo, en colaboración con el Instituto Mexicano del Seguro Social, hace algunos años realizó un estudio acerca de las propiedades medicinales del zoapatle, planta que los antiguos mexicanos utilizaban en los partos.

Además del placer que le produce la investigación, la fusión de ciencias y humanidades que lo caracteriza también lo hace disfrutar el compartir el pan y el vino con artistas e intelectuales, goza al leer a García Márquez, y si de bailar se trata, lo hace al ritmo “del jefe Daniel Santos”, de la Sonora Matancera, del ballenato colombiano, de la rumba o del guaguancó; entonces se imbuye en lo que él denomina el “Macondo continental”.

Y como buen divulgador de la ciencia, escribió Alquimia, ciencia o ficción, publicación del Instituto de Química que sumerge al lector entre los hechos históricos, los ficticios, las leyendas y las fantasías surgidas alrededor de esa práctica, antecedente de la ciencia química.

Esposo de Luciana Angélica y padre de una hija con el mismo nombre, Tirso Ríos Castillo es considerado por sus amigos cercanos como un investigador bohemio, cuya disciplina en el trabajo científico le ha merecido el reconocimiento internacional.

Personalmente

¿Adónde viajaría?

En la Tierra. A Italia y Tailandia, por su historia y su arte.

En el tiempo. A la antigua Tenochtitlan, con Moctezuma y Nezahualcóyotl. Me gustaría admirar su poderío, su gran imperio.

En el Universo. A Júpiter, porque tiene casi 100 lunas; imagínate cómo se observarán desde ese planeta.

Norma Ávila Jiménez

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