UNAM
18 de junio de 2018
II
II
¿Cómo ves?
Inicio » Número » Índice 2 » Ráfagas
imprimirpdfmenosmas

Ráfagas

No. 2

La cocaína y la química cerebral

El consumo de cocaína y de otras drogas afines produce una fuerte adicción ya que altera la producción del neurotransmisor dopamina, vinculado con la sensación de placer y el hábito adictivo. Pero lo interesante aquí es que los mismos cambios ocurren cuando se somete a los adictos a estímulos ambientales que pueden asociar con el consumo de la droga. Así, se podrá profundizar en la investigación de los mecanismos de la adicción, sin necesidad de que los sujetos investigados estén sometidos al consumo frecuente de la droga. El doctor Leonard Howell, quien trabaja con monos adictos y es investigador del Centro para Estudio de Primates Yerkes, de Georgia, Estados Unidos, reportó lo anterior durante un encuentro académico de la Sociedad Estadounidense de Neurociencias, celebrado recientemente en California. Howell y sus colegas buscan desarrollar bloqueadores de la producción de dopamina que sean más efectivos que los actualmente disponibles en el mercado, los cuales sólo funcionan una vez que se ha consumido cocaína. “Queremos –dice Howell– encontrar algo que evite, en forma definitiva, el consumo de la droga”.

El reptil volador de Tamaulipas

Hasta no hace mucho tiempo, los paleobiólogos creían que el andar del pterosaurio (reptil volador perteneciente a la época de los grandes dinosaurios) era digitígrado; es decir, se apoyaba sobre la punta de los dedos, tal como lo hacen los caballos y los venados. Sin embargo, según recientes hallazgos, los pterosaurios más primitivos eran plantígrados: se apoyaban sobre toda la planta del pie, tal como lo hacen los seres humanos y los osos.

El descubrimiento es fruto de un proyecto de investigación en el cual trabajan los doctores James Clark, James Hopson y David Fastovsky, de las universidades George Washington, de Chicago y de Rhode Island, respectivamente, en colaboración con la doctora Marisol Montellano y el maestro en ciencias René Hernández, del Instituto de Geología de la UNAM.

Durante diez años, estos científicos han estudiado el depósito fósil de vertebrados terrestres más antiguo de México, ubicado en la Formación la Boca, en el Cañón del Huizachal, en el estado de Tamaulipas. El pterosaurio es uno de los fósiles que se han recolectado en el lugar, con el propósito de estudiar las rocas de origen continental con una edad de alrededor de 180 millones de años. Su hallazgo ha sido calificado de extraordinario por la preservación e importancia científica del espécimen y mereció la publicación de un artículo en la prestigiada revista Nature.

Nueva vacuna anti-VIH que funciona en monos

Investigadores de la Universidad Nacional de Australia, encabezados por el doctor Alistair Ramsay, desarrollaron una vacuna a base de un gen modificado del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del sida, que ha funcionado bien en monos macacos. Después de inyectar primero la vacuna y luego VIH, los científicos australianos comprobaron que el sistema inmune de los animales se refuerza al producir gran número de células “asesinas” tipo “T” que acaban con el virus en semanas. La novedad, en esto que se conoce como “inmunización viral”, es la combinación de dos métodos de vacunación: el primero, que consiste en insertar material genético del virus en las células para “enseñarles a responder”, y el otro que inocula al mismo gen, dos semanas más tarde, a través de un vector viral inofensivo, como puede ser el virus causante de viruela en las aves. El doctor Ramsay señala que se espera hacer pruebas clínicas en humanos con este método de vacunación hacia mediados de 1999.

Los niños y la contaminación

Con frecuencia los niños son más susceptibles a sufrir tos crónica, bronquitis y asma, y los investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill creen saber por qué. En una investigación reciente, el doctor William D. Bennett y sus colegas hicieron que un grupo de niños inhalaran partículas inofensivas suspendidas en el aire. Luego, con un dispositivo que emplea rayos láser, las contabilizaron y descubrieron que la conformación pulmonar de los pequeños hace que éstos retengan hasta un 35% más de las partículas que inhalan, en la superficie de sus pulmones, que los adolescentes o adultos. Así, queda claro por qué los menores de edad son las mayores víctimas de la contaminación del aire en las grandes ciudades, donde además del ozono, del bióxido de carbono y de otros gases, las partículas suspendidas desempeñan un papel muy importante en las afecciones respiratorias.

Golpes al “talón de Aquiles” de la cisticercosis

Desafortunadamente, los seres humanos somos vulnerables a enfermedades como la cisticercosis, ocasionada por un parásito cuyos huevecillos microscópicos pueden encontrarse en ese taco de carnitas al cual estamos a punto de hincarle el diente, o en cualquier otro alimento contaminado con heces fecales. Por suerte, tales padecimientos también son vulnerables; es decir, tienen uno o varios puntos débiles, algo así como su “talón de Aquiles”. Una vez identificado, es posible controlar el mal a través de productos de la investigación científica como las vacunas.

A propósito de estas últimas, un equipo encabezado por la doctora Edda Sciutto, del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIB) de la UNAM, con un grupo de la Universidad Autónoma de Puebla, ha evaluado en dos comunidades de esa entidad una vacuna sintética contra la cisticercosis porcina, desarrollada en el propio Instituto.

También en el IIB, un equipo coordinado por el doctor Juan Pedro Laclett desarrolla otra vacuna contra la misma enfermedad, basada en una proteína de estructura alargada y filamentosa, denominada paramiosina, y que es la mejor conocida del cisticerco. Por su parte, el doctor Marco José Valenzuela ha desarrollado un modelo matemático para calcular la efectividad de esa vacuna aplicada en cerdos y la modificación que sobre la transmisión de la enfermedad se produciría en las comunidades rurales.

He aquí tres duros golpes al “talón de Aquiles” de una enfermedad que, más allá de impedirnos saborear a plenitud ese taco de carnitas, constituye un gran problema de salud pública en México.

Pegamento a base de soya

La investigadora Xiuzhi Susan Sun, de la Universidad Estatal de Kansas, Estados Unidos, desarrolló un pegamento a base de proteínas de soya que es a prueba de agua y, todavía más importante, no es tóxico. Sun encontró un grupo de químicos no tóxicos que desdoblan la molécula de la proteína de soya, incrementando su área de contacto y, por consiguiente, su fuerza adhesiva. Hasta ahora, el nuevo producto se ha desempeñado bien en pruebas de laboratorio: se mantuvo firme luego de ocho semanas en el interior de una cámara con el 90% de humedad relativa, demostrando su posible utilidad para usos en interiores y una gran resistencia al agua y al calor. Una vez más, la soya confirma su enorme versatilidad y trasciende sus propiedades como aderezo indispensable en la cocina japonesa.

Cambio climático, tormentosas negociaciones

Si algo quedó claro en la reunión “cumbre” sobre cambio climático global, celebrada en Buenos Aires, Argentina, del 2 al 12 de noviembre y en la cual participaron 180 países, es que en esta materia, a pesar de que está en riesgo el propio planeta, lograr acuerdos y tomar acciones decisivas es casi imposible. Por ejemplo, mientras los países que viven de sus costas u ocupan diminutas islas, están preocupados por el eventual aumento de nivel en los mares como consecuencia del gradual derretimiento de hielo en las regiones polares, otros, como Arabia Saudita, que viven de la exportación petrolera, temen que una severa reducción en el consumo de combustibles fósiles (principales responsables en la emisión de bióxido de carbono), afecte a sus economías. A un año de la firma del Protocolo de Kioto —que prevé la reducción de emisiones de gases invernadero durante los próximos 13 años, y que no ha sido ratificado por el 55% de los principales países emisores—, la Conferencia de Buenos Aires quedó entrampada por la falta de compromiso. No hay mayores alternativas que hacer una serie de recomendaciones para reforzar mecanismos de sanción y vigilancia para controlar emisiones; regular el “comercio de emisiones”; es decir, el intercambio de menor contaminación por créditos para el desarrollo; fomentar la transferencia de tecnología y valorar las extensiones de bosques y cosechas que absorben bióxido de carbono.

Agua que no has de beber...

Como es sabido, tres cuartas partes de nuestro planeta están conformadas por agua. Sin embargo, si representáramos todo ese líquido en un barril de cien litros, sólo tres corresponderían al agua dulce y de ellos los seres humanos únicamente podríamos usar medio litro. De ahí la urgente necesidad de tratar las aguas residuales para su reutilización.

En nuestro país, una de las instituciones que mayores esfuerzos realizan en materia de tratamiento del agua es la Universidad Nacional Autónoma de México que, en Ciudad Universitaria, cuenta con dos plantas para llevar a cabo dicho proceso. Más aún, en esta casa de estudios se ha desarrollado una tecnología para el tratamiento de aguas residuales que, además de ser altamente efectiva para las industrias textil y pesquera, no daña el medio ambiente.

El desarrollo ha corrido a cargo del doctor Ilan Kuppusamy y del ingeniero Roberto Briones, investigadores del Instituto de Ingeniería (II) de la UNAM. Consiste en un reactor anaerobio expandido mediante el cual, gracias a la actividad de ciertas bacterias, se lleva a cabo la biodegradación de colorantes y otros compuestos contaminantes presentes en el agua.

Financiada por la Dirección General de Asuntos del Personal Académico de la UNAM, el II y la iniciativa privada, esta tecnología está utilizándose ya en la compañía empacadora y congeladora de alimentos marinos Atlántida del Sur, de Mérida, Yucatán, y en la empresa textil Acatex, de Puebla.

Inventos premiados

Para “ver” a través del oído

¿Qué pensarías si alguien te hablara de un aparato para “ver” con el oído? Aunque suene a tecnología futurista este dispositivo ya existe. Se trata de una banda con audífonos que se coloca en la cabeza y una unidad de control que funciona como sustituto de la visión para ciegos. El inventor de este artefacto ganó, a fines de 1998, el Premio Mundial a la Innovación en Comunicación que otorga la empresa Saatchi & Saatchi Worldwide.

El creador es neozelandés y se llama Leslie Kay, y el nombre de su invento es Kaspa. Con este dispositivo, que se basa en la forma en que los murciélagos utilizan las ondas sonoras para guiar su vuelo, y un programa de entrenamiento, los invidentes pueden saber cómo es el espacio donde interactúan y detectar la ubicación de los objetos que ahí se encuentran: si están cerca, lejos, a la derecha o a la izquierda. Esto es posible gracias a que, a través de Kaspa, las señales sónicas del entorno llegan al oído de quienes no pueden ver.

Los miembros del jurado del Premio Mundial a la Innovación en Comunicación, dotado con 100 mil dólares, fueron personalidades conocidas a nivel mundial, como el piloto de la nave Apolo Xl Buzz Aldrin; la artista multimedia Laurie Anderson, el científico James Burke, el “pensador creativo” Edward de Bono, el novelista William Gibson, el diseñador y editor Tibpor Kalamn, el empresario de medios de comunicación Lachlan Murdoch y el arquitecto de información Richard Saul Wurman. Los criterios de estos jueces para seleccionar al trabajo ganador, primero entre los más de 200 presentados y elegido entre once finalistas, fueron dos: el entusiasmo que provocó en todos ellos la innovación y sus beneficios para el mayor número posible de personas o para cubrir alguna necesidad específica.

Luis Felipe Brice

Otras ideas finalistas del Premio Mundial a la Innovación en Comunicación 1998

Diccionario de consulta rápida
Se trata de un instrumento en forma de pluma, con un lector óptico que permite digitalizar palabras e instantáneamente observar su traducción a otro idioma en una pantalla
de computadora.

Anteojos autoajustables
Las lentes de este instrumento óptico contienen un fluido dentro de una membrana plástica delgada y elástica que al cambiar la presión modifica sus propiedades visuales. Así, cualquier persona puede adecuarlo a sus necesidades.

Teclado Quadkey
Basado en el concepto ergonómico de que los usuarios utilizan un solo dedo para pulsar cuatro teclas a la vez, este accesorio de computadora es considerablemente más pequeño que el teclado convencional.

Placa electrónica (Biochip) artificial para la vista Consiste en un electrodo que, una vez implantado dentro del ojo, ayuda a curar la ceguera causada por degeneración y pigmentación de la retina.

Sistema sísmico detector de tornados
Sirve para determinar el momento en el cual un tornado toca el suelo, aspecto que todavía no pueden detectar los sistemas de radar. Este dispositivo identifica las señales sísmicas producidas por los tornados en un rango de 12.88 a 27.37 km de distancia del aparato, con lo que se podrá alertar a la población para que pueda ponerse a salvo.

 

Martha Duhne

En ediciones anteriores
Slide 1

Cambio climático, ¿qué sigue?*

Slide 2

Nuevas drogas sintéticas

Slide 3

Jugo de Sol: combustible a partir de fotosíntesis artificial

Facebook Twitter Google+ YouTube

suscripción Antología Nuestro canal en Youtube
promociones2 promociones1 promociones3
Evita el ciberbullying Nutilus
Subir