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16 de julio de 2018
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Retos

No. 105 Sofía en el Sahara

Los jeques

Mientras Sofía desayunaba escuchaba la radio. De pronto, el locutor anunció: “Tenemos un premio consistente en un viaje todo pagado al desierto del Sahara por cortesía de Productos el oasis. Sólo tienen que llamar y contestar una sencilla pregunta”.

No había pasado ni un segundo cuando Sofía ya estaba marcando a la estación de radio y hablando con el locutor, quien dijo: “Y aquí está la primera llamada. Si contesta correctamente la pregunta se irá a conocer el Sahara. Cada año un grupo de jeques árabes se reúne en un oasis, y cada uno lleva un coco de agua para regalar a los demás jeques y otro más para sí mismo. En una ocasión, uno de los jeques fue asaltado por unos beduinos que le robaron 7 cocos. No obstante, el jeque logró llegar hasta el oasis, y cuando todos reunieron los cocos que habían llevado, contaron 137. Y ahora dígame Sofía, ¿cuántos jeques acudían a la reunión en el oasis?

Sofía apenas había puesto atención y no se le ocurrió mejor cosa que responder el número de su departamento. El locutor gritó: “¡Perfectamente bien contestado!”.

¿Cuál era el número del departamento en el que vivía Sofía?

La caravana

Además del calor Sofía también tenía que enfrentarse a costumbres extrañas, como ocurrió en un oasis. Cuando la caravana intentó entrar, el dueño del oasis dijo que sólo les permitiría entrar si a la salida le donaban la mitad de los camellos de la caravana más medio camello más, con la particularidad de que no aceptaría ni un sólo gramo de camello de más y tampoco quería ver una sola gota de sangre.

El guía le dijo a Sofía que se encontraban en un serio dilema ya que la caravana estaba conformada por 20 camellos, y si bien él estaba dispuesto a donar 10, no se le ocurría cómo partir un camello en 2 sin que se derramara una sola gota de sangre. Sofía le dijo al guía que ella se encargaría y, habiendo cumplido escrupulosamente con los requerimientos del dueño del oasis, dos horas después la caravana de 9 camellos, se dirigía a Bron-yr-aur.

¿Qué hizo Sofía?

Los siete velos

Cuando llegaron a Bron-yr-aur, una aldea famosa por sus bailarinas, Sofía entró al palacio a ver las danzas. El jeque la miró, pensó, y luego le propuso un reto.

Los pañuelos de seda para las danzas se guardaban en 3 pequeños cofres cubiertos de piedras preciosas de los cuales podían extraerse, de 1 en 1, los velos a través de una pequeña ranura. En el cofre cubierto de rubíes se guardaban 7 velos rojos, en el cubierto de esmeraldas había 7 velos verdes, y en uno cubierto de esmeraldas y rubíes se encontraban 4 rojos y 3 verdes. Después de mostrárselos a Sofía, el jeque le pidió que cerrara los ojos mientras él intercambiaba los velos contenidos en cada caja. Después, la retó a que adivinara el color de los velos en cada caja sabiendo que en ningún caso el color de las piedras correspondía con el de los velos que contenía; por ejemplo, la caja cubierta con rubíes podía tener 7 velos verdes o 4 rojos y 3 verdes, y lo mismo sucedía en las dos cajas restantes. Además, Sofía tendría que sacar el mínimo posible de velos de cada caja. Si lo lograba él le regalaría un pequeño cofre lleno de piedras preciosas; en caso contrario, ella tendría que bailar para él.

Sofía sacó primero un velo de cada caja. En las primeras 2 el velo era rojo y en la tercera verde, por lo que dedujo que en la tercera habría sólo velos verdes. Entonces decidió sacar uno más de las primeras dos cajas, que resultaron ser rojos; luego sacó 2 velos de estas dos cajas, obteniendo 1 rojo en la primera y 1 verde en la segunda, con lo cual pudo averiguar el color de los velos que contenía cada caja. Con una gran sonrisa Sofía miró al jeque, pero él le dijo que bastaba con haber sacado un sólo velo de cualquiera de los cofres. Así, Sofía no tuvo más remedio que bailar.

¿Por qué afirmaba el jeque que con sacar un sólo velo de una de las cajas se podía averiguar el contenido de todas?

Soluciones al número anterior

Técnica mixe. Con la técnica mixe Benito podía disparar 30 piedras por minuto.

Soldado de Villa. La única manera de que suceda esto es que el abuelo Roque, Villa o alguna de las 3 soldaderas apartara el tamal con todo y canasta.

Los olvidados. La mamá de Jaibo le había encargado 15 kg de tortillas, por lo que había 60 invitados a la fiesta. Ahora a cada uno le tocarían 200 g de tortillas.

 

Antonio Ortiz

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Fracking. Beneficios fugaces… ¿daños permanentes?*

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