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24 de septiembre de 2018
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Retos

No. 123 Febrero loco

Desquiciado

Hay gente que piensa que el dicho que reza “Febrero loco y marzo otro poco” no se debe a que éstos sean los meses en que más ventoleras se desatan, sino a que son los meses en los que más gente se vuelve loca. Así le sucedió al magnate Don Lorenzo, quien se había dedicado con enjundia a acrecentar su fortuna. Tantos años llevaba pensando sólo en sus negocios que ya para febrero su cerebro no dio más. Lorenzo quedó tan desquiciado que el 20 de febrero, al salir de una comida en un restaurante de lujo decidió regalarles a 3 niños de la calle –Manuel, Miguel y María–, todas las casas que había adquirido en México y el extranjero. Y en lugar de repartir las propiedades en partes iguales entre los 3 niños, lo hizo de una manera tan alocada que si a Miguel le hubiera dado 50 casas menos de las que le dio y éstas más bien se las hubiera dado a María, entonces los 3 tendrían igual número de casas, mientras que si le hubiera dado 50 casas menos a María y éstas se las hubiera dado a Miguel, entonces Manuel tendría 100 casas menos que Miguel y éste el triple de las que le quedarían a María.

¿Cuántas casas repartió Lorenzo entre los 3 niños?

Desequilibrado

Un 10 de febrero que nunca olvidarán en el edificio de la Bolsa Mexicana de Valores fue aquél en que muy temprano por la mañana llegó Simón para firmar su contrato como corredor de bolsa, después de haber completado un exitoso doctorado en economía internacional. Al entrar a la oficina del director de recursos humanos, éste le dijo que antes de firmar Simón tenía que contestar un sencillo cuestionario de aptitudes. De lo que sucedió a partir de ese momento sólo se conserva una grabación, misma que aquí transcribimos fielmente:

Director de Recursos Humanos (DRH): Aquí te va la primera pregunta, que es muy sencilla, de lógica. Imagina que eres un mago que está en una fiesta infantil…

Simón: ¿Por qué estoy ahí? ¿Soy uno de los invitados? ¿Es una fiesta de disfraces?

DRH: No, no. Nada más céntrate en la pregunta. Obviamente te contrataron, pero eso no importa. Bueno, en uno de tus actos de magia…

Simón: ¿Cuántos actos de magia sé hacer? ¿Fui a una escuela para magos o soy un aficionado?

DRH: Serénate Simón. Es una simple pregunta; no tienes por qué hacerte tantos cuestionamientos. En este acto de magia les dices a los niños que vas a unir cuatro cadenas de arillos en una sola cadena y formar un círculo como aquí se muestra:

Simón: ¿Y por qué quiero que formen un círculo? ¿Puede ser un óvalo o un triángulo?

¿Cómo lo puedo hacer?

DRH: Mira Simón, francamente la forma no importa, únicamente unirlos entre sí, los tendrías que…

Simón: ¿Como quieren que los una? ¿Verdaderamente voy a hacer magia?

DRH: (Enojado) No sea estúpido, obviamente es un truco y cada arillo ha de tener un mecanismo para abrirlo y cerrarlo, y el problema consiste en cómo se podría formar el círculo con sólo abrir y cerrar 3 arillos.

Simón: (Muy enojado) A mí nadie me va a llamar estúpido y menos usted.

(Se escucha el sonido de un balazo)

¿Cuál es la respuesta que debería haber dado Simón al problema en lugar de enloquecer y dispararle al director de recursos humanos?

Desvariado

La bella Pilar tenía fama de dura y a los migrantes ilegales que la contrataban para ayudarles a cruzar la frontera –a cambio de 3,000 pesos– los depositaba a la entrada del desierto de Arizona diciéndoles “Buena suerte. Es por allá. Derechito hasta Tucson”. Pero ese 5 de febrero, Pilar decidió darle a su cliente, Antonio, 27 botellitas de suero para su travesía al tiempo que le decía: “Para que logres atravesar el desierto sin deshidratarte, cada hora tómate la tercera parte de cada frasco y no los tires de modo que con los restos de cada 3 frascos, tendrás uno más para aguantar una hora más. Pero asegúrate de sólo tomar las dos terceras partes de cada botella porque si tomas de más vas a comenzar a sufrir alucinaciones. Ten en cuenta que caminarás poco más de 36 horas”.

Antonio le dio las gracias a Pilar y se internó en el desierto. Sin embargo, todavía no había pasado ni una hora cuando Antonio ya se había tomado 4 frascos y todo alucinado se perdió por el desierto hasta que lo encontró la policía y lo deportó.

Si Antonio hubiera seguido al pie de la letra las instrucciones de Pilar, ¿para cuántas horas le hubieran alcanzado las 27 botellitas de suero? ¿Habría logrado atravesar el desierto?

Soluciones retos 122

El ramo. Feliciano compró 19 ramos de rosas (R), 20 de Alhelíes (A) y 1 de Margaritas (M). Se plantean las siguientes ecuaciones: R + A + M = 100, 25R + A + 5M = 500, R = (A – 1).

Los moños. El moño era de color verde. Si el mesero veía los colores de los moños de los otros tres y no podía deducir el del suyo significa que veía 2 verdes y 1 rojo; lo mismo le sucedió al acordeonista. Así, Feliciano vio que el mesero y el acordeonista traían los únicos 2 moños rojos, por lo que él debía traer uno verde.

La suegra. a) Es su mamá; b) También tarda un segundo porque no existe “medio hoyo”; c) Hay 2 animales: 1 elefante y 1 león, y d) Las seis de la tarde.

 

 

Antonio Ortiz

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