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19 de enero de 2018
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Retos

No. 130 Ana Graciela sale corriendo

El pino

Cuando Ana Graciela Guepara cumplió 15 años tenía dos metas: competir en las olimpiadas y tener novio. Para llegar a las olimpiadas Ana Graciela se entrenaba corriendo diariamente por los polvorientos caminos de su natal Nogales de una manera sui generis: algunos días corría a una velocidad constante de 10 km/h y otros a una velocidad constante de 15 km/h, porque sólo así, según ella, podría llegar a dominar el esfuerzo de cada uno de sus músculos para, en una determinada carrera, calcular a qué velocidad constante debería correr para ganar sin excederse. Para conseguir novio, no había baile, boda, fiesta o tardeada a la que no asistiera. Una calurosa tarde de sábado sonó el teléfono de Ana Graciela y, para su sorpresa, quien la invitaba a pasear por los alrededores de Nogales en su flamante auto deportivo e introducirla en los placeres del amor era nada menos que uno de sus primos. Quedaron en verse exactamente a las 8 pm junto a un enorme y solitario pino que crecía en las afueras de Nogales. En cuanto Ana Graciela colgó el teléfono, comenzó a calcular que si salía corriendo de su casa hacia el pino exactamente al terminarse de bañar, arreglar y perfumar, llegaría una hora antes de la convenida si mantenía el paso constante de 15 km/h, mientras que llegaría hasta las 9 pm si corría a un paso constante de 10 km/h.

Si Ana Graciela llegó exactamente a la hora acordada de la cita, ¿a qué velocidad constante corrió?

El chisme

Quién sabe cómo ni por qué, pero lo cierto es que, apenas unas horas después, al papá de Ana Graciela le llegó el chisme de que su hija andaba de novia de uno de sus primos. Antes de una hora ya tenía en su despacho y temblando de miedo a sus cuatro sobrinos; les preguntó quién de los cuatro había sido el &%$%&%$ que había salido con su inocente hija, Éstas fueron sus respuestas:

Roberto: “No tío, hasta la pregunta ofende, ¿cómo cree que yo podría hacer algo así? Fue Lorenzo el que anduvo paseando a la prima”.

Lorenzo: “No le crea a Roberto, dice puras mentiras; al que vi besuqueándose con la prima fue a Andrés”.

Andrés: “¿Cómo cree, tío? Aquí Lorenzo le está contando un cuento chino.”

Miguel: “Mire tío, yo no ando de chismoso como mis primos y lo único que le puedo decir es que hace mucho que no veo a la prima y que yo no fui”.

El papá de Ana conocía muy bien a sus sobrinos y sabía que tres de ellos eran muy mentirosos y que sólo uno acostumbraba a decir siempre la verdad. Después de pensar un rato en cada respuesta dedujo quién era el responsable. ¿Cuál de los cuatro primos fue?

Los tenis

Un día Ana Graciela decidió irse a comprar unos tenis nuevos. Después de probárselos y preguntarle el precio a la vendedora, sacó de su bolsa el dinero que traía y vio que le faltaban 500 pesos. Para su sorpresa, a la salida de la zapatería se encontró con su primo, quien le dijo que él se los podía comprar. Sin embargo, cuando el primo se disponía a pagar, se dio cuenta de que le faltaban 300 pesos y que incluso juntando el dinero de ambos no les alcanzaría para comprar los tenis.

Tomando en cuenta que el precio de los tenis era un múltiplo de 100, al igual que las cantidades que traían Ana Graciela y su primo, ¿cuánto costaban los tenis?

Soluciones al número anterior

Actividades bucólicas. Raquel se colocó en el lugar número 16.

Actividades nocturnas. Al siguiente día los chiles sólo pesarían 14 kilos. Si originalmente el 99% del peso de los chiles correspondía al agua que contenían, entonces entre todos tenían apenas 7 kilos de materia seca, mismos que al día siguiente corresponderían al 50% de su peso total.

Todo incluido. El abuelo tenía 4 bisnietos y sus edades eran 24, 25, 26 y 27 años.

 

Antonio Ortiz

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