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17 de octubre de 2018
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Retos

No. 142 De centenarios, festejos y convites

Centenarios

En septiembre del 2210, México tenía muchas cosas que celebrar: sus 400 años de independencia, los 300 de la Revolución de 1910, el primer centenario de la conquista de los territorios antiguamente ocupados por Estados Unidos y Canadá, y el quincuagésimo aniversario de la conquista de los territorios europeos, asiáticos y africanos; es decir, se celebraba que México era el rey del mundo.

Y mientras en la tierra mexicana se preparaban tantos festejos, en las colonias mexicanas en Marte un grupo de científicos realizaba las primeras pruebas de un prototipo de computadora molecular, que entre sus virtudes tenía la capacidad de proporcionar la serie de futuros posibles a partir de un hecho determinado. Al estarla probando, los científicos encontraron que si uno de ellos —el más viejo e ingenioso—, lograba llegar al cráter Nereus en el momento justo en que el Sol se encontrara en el cenit, en todos los futuros previsibles los mexicanos serían los dueños del Universo, pero si no llegaba a tiempo, al Imperio Mexicano no le quedaban más de 3 años de vida.

Aunque faltaban algunas horas para que el Sol alcanzara el cenit, el problema era cómo llegar al cráter puesto que en esos momentos había una impresionante tormenta de arena. La única opción era utilizar el teletransportador, que por falta de mantenimiento no podía realizar la teletransportación a la velocidad de la luz, sino a una velocidad constante mínima de transferencia de 100 km/h, llegando 1 hora después del cenit al cráter o a una velocidad constante máxima de transferencia de 150 km/h, llegando al cráter una hora antes del cenit. Rápidamente, el científico veterano, sabiendo la distancia a la que se encontraba el cráter y el tiempo que faltaba para el cenit, calculó la velocidad a la que debía ser teletransportado, se introdujo en el teletransportador, ajustó el regulador a la velocidad calculada y ¡zaz!, comenzó su teletransportación.

Si decenas de siglos después, los mexicanos eran amos y señores de todo el Universo, ¿a qué velocidad había calculado el científico que debía ser su teletransportación hasta el cráter Nereus?

Onomástico

Era tal el desarrollo tecnológico y científico alcanzado por los mexicanos en el siglo XXV que, en cuanto descubrieron cómo modificar un poco las órbitas de asteroides, cometas y pequeños planetas, no le faltaron ni 5 minutos al emperador Juan Manuel II para ordenar que se modificara la órbita de la Tierra para que dejaran de existir los años bisiestos. Puesto que en el Imperio Mexicano las órdenes se cumplían a rajatabla, en menos de 1 mes los científicos habían logrado cambiar levemente la órbita de la Tierra para que todos los años fueran exactamente iguales, con todos los febreros de 28 días. Así las cosas, Juan Manuel II podía saber con certeza las fechas de los cumpleaños de sus 4 hijos simplemente recordando que todos los celebraban durante el primer semestre del año: Jacinto cumplía años en abril; Miguel los cumplía 23 días antes que Jacinto; Luz Elena los cumplía en enero y exactamente 15 días antes que Roberto, quien los cumplía 22 días antes que Miguel.

¿Cuáles eran las fechas de cumpleaños de los 4 hijos del emperador?

Talismán

A pesar de los portentosos avances tecnológicos, los mexicanos del siglo XXV mantenían muchas supersticiones, y los vendedores de amuletos no se daban abasto. Uno de los más socorridos era un amuleto de un ajolote hecho en obsidiana, que garantizaba al portador conservar en plenitud todas sus facultades mentales y sexuales. Sin embargo, con el paso de los años, se consideró que el amuleto no funcionaba bien, por lo que un día el emperador Juan Manuel II le ordenó al Sumo Consejo Mexicano de Científicos (SCMC) diseñar uno que sí funcionara. El émerito Dr. Pedro Gutiérrez, miembro del SCMC, después de pensarle, llegó a la conclusión de que el amuleto de ajolote debía tener ciertas medidas y proporciones mágicas para ser efectivo. Y tras millones de complicados cálculos matemáticos, algebraicos y geométricos finalmente obtuvo que la cabeza del ajolote debía tener exactamente 1.8125 cm de largo, la longitud del cuerpo tendría que ser exactamente igual a la suma de las correspondientes de la cabeza y la cola, y la cola medir lo que la cabeza más la longitud del cuerpo.

¿Qué longitud total debía tener el amuleto de ajolote de obsidiana para ser efectivo?

Soluciones al número anterior

La casita. La casita tendría 10 pisos y le habrían sobrado 13 fichas.

Papel y tijeras.

El muertito. Se plantea un sistema de 3 ecuaciones y se obtiene que a la mamá le correspondieron 4 m i llon es de pesos , al ni ño 2 millones y a la niña 8 millones.

 

 

Antonio Ortiz

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