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14 de diciembre de 2018
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Retos

No. 163 Superanécdotas de los superpoderosos

Supersuéter

La mayoría de los superhéroes no son lo mismo cuando están en plenitud de sus facultades que 40 o 50 años después. Así llegó el día en que Thor cumplió 80 años y también llegó la terrible hora en la que al querer levantar su poderoso martillo, para golpear el piso como señal de que empezara la superfiesta con sus invitados superpoderosos, no pudo. Thor entró en tal depresión que la fiesta se suspendió y todos los invitados se fueron, a excepción del anciano Hulk, su mejor amigo. En su intento de darle ánimos a Thor, Hulk le dijo que envejecer no tenía nada de malo, sino al contrario, que era algo digno de vivirse: “Mira Thor, el paso de los años no es tan malo. Ahora yo, por ejemplo, ya no cambio nunca de mi forma de humano-enclenque a la de monstruoso- humano-verde-que-rompe-toda-miropa- cuando-me-enojo. Como ya siempre estoy enojado, me quedé en monstruosohumano- verde y ya te imaginarás todo lo que me he ahorrado en ropa. Por ejemplo, una de mis tías, la que siempre me tejía mis típicos suéteres blancos de cuello de tortuga para el tamaño humano-enclenque, a lo largo de los años y con tantos y tantos que yo rompía, desarrolló una técnica con la que lograba tejer exactamente en una hora un área igual a la que llevaba la hora anterior, y de tal manera que un suéter normal lo tejía en una hora y un suéter como los que ahora utilizo lo tejía en 9 horas. Pero de un tiempo para acá, no sé si será por la misma vejez o qué, pero lo cierto es que comencé a aprender a tejer con mi tía y ella me enseñó su técnica para poder tejer en una hora un área igual a la que llevaba la hora anterior; y, a ver Thor, para que uses tu mente respóndeme la siguiente pregunta: si mi tía tarda exactamente 9 horas en hacerme un suéter con su técnica y la ayudo yo utilizando también su técnica, ¿cuánto tiempo tardaremos entre los dos en tejerme un suéter grande?

Superdiamantes

Cincuenta años después de su aparición como heroínas, la Mujer Maravilla y Batichica, ya con sus superpoderes y superbelleza bastantes disminuidos, vivían juntas en un cuarto de azotea y atendían su mercería “La cuevita azul”, que compraron con los ahorros que habían logrado juntar de los pellizquitos de dinero que le daban a las fuertes cantidades que les confiscaban a los maleantes en sus días de gloria. Y algo que siempre hacían ambas viejecitas después de cerrar todas las tardes su mercería, era subir a la azotea a ver el atardecer y platicar alguna de sus superanécdotas. En una de tantas tardes se dio el siguiente diálogo:

Mujer Maravilla: Recuerdo que una vez atrapamos al Guasón y a la hora de llevarlo a la comisaría le quitamos una bolsita de cuero donde tenía unos diamantes que acababa de robar ¿Te acuerdas cómo nos los repartimos?

Batichica: Uy, no, eso fue hace muchísimos años, pero de lo que sí me acuerdo es que teníamos un acuerdo para repartirnos lo confiscado: la primera que lograba darle un buen golpe al maleante atrapado era a la que más le tocaba.

Mujer Maravilla: Sí, ya comencé a recordar. Fuiste tú la que le dio una patada en el esternón al Guasón y por eso lo atrapamos y te tocaron más diamantes.

Batichica: Yo también ya comencé a recordar… aunque no sé cuántos me tocaron, lo que sí sé es que si me hubieras dado lo que una vez te tocó a ti, habría tenido el doble de diamantes que tú.

Mujer Maravilla: Sí, recuerdo eso que dices y también que si hubieras sido tú la que me diera uno de los diamantes que a ti te tocaron, las 2 habríamos tenido la misma cantidad.

Entonces las superviejecitas se quedaron en silencio viendo el atardecer, las dos preocupadas porque ya no podían recordar bien las cosas.

¿Cuántos diamantes le tocaron a Batichica y cuántos a la Mujer Maravilla?

Superchorro

Quien a sus 95 años sí estaba de plano preocupadísimo porque estaba lleno de achaques era el Hombre Araña, que ya había perdido bastante sus facultades pero de una manera muy extraña. Por ejemplo, ahora un chorro de tela de araña que salía de su muñeca izquierda era 2 metros más corto que el que le salía de la muñeca derecha, que era 3 veces más largo que el de la muñeca izquierda.

¿Cuánto medía cada uno de los chorros de tela de araña?

Soluciones al número anterior

Negociadora. Puesto que el volumen es proporcional al cubo del radio y la superficie de la esfera al cuadrado del radio, se puede deducir que la esfera pequeña quedaba cubierta con 125 diamantitos.

Mediadora. Doña Lucrecia tenía que colgar 59 cabezas de ajo afuera de la carnicería.

Observadora. El cumpleaños de Luis es el 31 de enero.

 

Antonio Ortiz

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