UNAM
21 de octubre de 2018
II
II
¿Cómo ves?
imprimirpdfmenosmas

Retos

No. 214 Una vieja y un perico se van a Saturno

Comida corrida

A sus 80 años y con velocidad supersónica doña Carmen atendía ella sola su restaurante: no sólo preparaba toda la comida, sino que también podía atender al mismo tiempo a 20 comensales y hasta quedarse a platicar con ellos un rato al momento de servirles sus memorables postres. Pero a sus 80 años a doña Carmen ya se le olvidaban cosas como los nombres de sus clientes, lo que había pedido cada uno y hasta el nombre de algunos guisos.

Un mañana que fue al mercado se detuvo en un puesto donde vendían canarios, periquitos australianos, jaulas y alimento para pájaros. De repente comenzó a escuchar la voz de un perico ¡dentro de su cabeza! Volteó asustada en todas direcciones hasta que su vista se topó con un periquito de apenas unos meses de nacido que la miraba fijamente. Asombrada y espantada a la vez doña Carmen le escuchó decir: “Soy un perico que viene de Saturno. Tengo poderes telepáticos y ya me di cuenta de que usted tiene algunas zonas del cerebro dañadas y por eso le cuesta recordar las cosas. Lléveme con usted, le ayudaré con su memoria y usted me ayudará a estudiar a los terrícolas”.

Y así fue. Con el paso de los días, el periquito no sólo ayudó a doña Carmen a mejorar su memoria sino que también le enseñó a desarrollar poderes extrasensoriales. Ella entonces no tuvo ningún problema cuando un día entregaron 3 cajas de chocolates en el restaurante: una contenía chocolates rellenos de fresa, otra rellenos de uva y otra surtidos con relleno de fresa y uva, y que había comprado a mitad de precio porque las 3 cajas estaban mal etiquetadas, es decir que la etiqueta no correspondía al contenido de modo que la caja que decía “chocolates rellenos de fresa” contenía rellenos de uva o surtidos. Si doña Carmen no tuvo que abrir las cajas de chocolates porque los podía probar extrasensorialmente, ¿de qué caja probaría 1 solo para saber qué tipo de chocolates contenía realmente cada caja?

Taco volador

Con el paso de los días, los poderes mentales de doña Carmen iban siendo cada vez más sorprendentes. Una semana después de la llegada del periquito extraterrestre, podía hacer algunos ejercicios exitosos de telequinesis, es decir, mover objetos con la mente. Así, cuando un grupo de 13 personas entró en su restaurante y se sentaron, hizo volar lentamente por los aires platos, tenedores, cuchillos y servilletas de tal manera que delante de cada persona quedaron bien acomodados su plato, sus cubiertos y sus servilletas. Después, como sólo tenía 20 tacos dorados, los elevó por los aires para que cayeran lentamente, con todo y crema y un poco de salsa, 3 en el plato de cada hombre, 2 en el de cada mujer y exactamente 1 en el de cada niño.

Si no faltó ni sobró ningún taco y al menos había 1 niño, 1 mujer y 1 hombre, ¿cuántos hombres, mujeres y niños había en ese grupo de 13 personas? (Por cierto, algo en lo que se fijó el periquito es que si hubiera habido 1 hombre más, el número de hombres y mujeres habría sido igual al número de niños).

Aduana saturniana

Cuando doña Carmen tenía plenamente desarrollados sus poderes mentales decidió viajar al planeta de donde provenía el periquito. Así, una noche de Luna nueva el periquito y doña Carmen se concentraron hasta que llegó el platillo volador que los llevaría a Saturno.

Justo en el último anillo de Saturno estaba una estación espacial que servía como aduana para entrar al mundo saturnino. Dentro de ella había un larguísima fila de seres de diversos mundos que llegaba hasta una ventanilla donde una cebra saturnina decía un número y dependiendo de la respuesta del ser en turno, lo dejaba pasar a Saturno o lo deportaban. Conforme se iba acercando a la ventanilla, doña Carmen aguzó al máximo sus poderes y pudo escuchar así que cuando la cebra le dijo a un ser “ocho” y éste respondió “cuatro” lo dejó pasar, al igual que a uno al que le dijo “dieciocho” y contestó “nueve” y a otro al que le dijo “catorce” y contestó “siete”. Sin embargo, cuando la cebra le dijo a un ser “dos” y éste respondió “uno” lo depor taron y lo mismo pasó con otro al que le dijo “seis” y contestó “tres”. Si cuando le tocó su turno a doña Carmen, la cebra le dijo “cien”¿qué número tuvo que contestar para poder pasar a Saturno?

Soluciones al número anterior

A que no
2 519 veces.

A bote pronto
17; es decir, la suma de los dígitos (9 + 8) en el cuadrante opuesto.

A poco
6 (5 x 6 + 2 = 32, 7 x 6 + 2 = 44).

A lo loco
8, que equivale a la cantidad de círculos que contiene el número.

A este paso
30, porque 90 es la suma de las cifras en las puntas de cada triángulo.

A continuación
192 021. Si miras la serie de números como dos dígitos, verás: 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21.

 

Antonio Ortiz

En ediciones anteriores
Slide 1

En busca de otros mundos

Slide 2

Aguas profundas: crónica de un desastre anunciado*

Slide 3

La inteligencia artificial no es como la pintan

Facebook Twitter Google+ YouTube

suscripción Antología Nuestro canal en Youtube
promociones2 promociones1 promociones3
Evita el ciberbullying Nutilus
Subir