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23 de octubre de 2018
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Retos

No. 31 Dame mis canicas y te doy tus tuercas

La pregunta de los 100 millones

Después de asistir por más de seis meses a un concurso de preguntas sobre cultura general, Isabel está a una pregunta de ganarse 100 millones de pesos. El animador del programa, en medio de una gran expectación, le dice: “Isabel, está usted a punto de convertirse en una mujer millonaria, ha demostrado tener una gran variedad de conocimientos y aquí está la última pregunta: ¿Podría usted decirnos cuántos cumpleaños celebra una persona, en promedio, durante su vida? Tiene un minuto para contestar”.

Mientras se escucha la típica musiquita (que no hace más que alterar aún más los nervios), Isabel se pone a pensar en la respuesta, pensando que si en promedio el hombre vive 60 o 70 años; que luego esta edad cambia en cada país, y decenas de cosas más… Transcurrido el tiempo responde. ¿Cuál fue su respuesta?

Las canicas

El día que a Luisito le enseñaron los primeros conceptos de teoría de conjuntos en la primaria de Sahuayo, se fue a comprar 100 gramos de canicas. Al salir de la tienda, por irlas contando, no se fijó en un perro que estaba durmiendo en la acera y ¡zaz!, que se tropieza y las canicas se le caen dentro de una coladera. Desolado, Luisito se quedó llorando hasta que pasó el cura del pueblo y le preguntó cuántas canicas se le habían perdido. Haciendo pucheros, Luisito le contestó: “No sé, padrecito, las venía contando por conjuntos; si las contaba en conjuntos de dos elementos, me sobraba una; de tres elementos, me sobraban dos; de cuatro elementos, tres, y de cinco, cuatro. ¿Cuántas canicas tenía Luisito?

Las tuercas

Todos los alumnos de ingeniería odian a Fulgencio Batista pues, aunque es un excelente ingeniero civil, es un pésimo maestro y sarcástico como el que más. Entre las múltiples historias que se cuentan de este maestro está la de cuando reprobó en un examen final a todo un grupo. Ese día, Batista llegó con una extraña sonrisa al salón y, en tono burlón, dijo a sus alumnos: “No hace falta que estudien tanto para el examen, está muy sencillo y además les voy a dar una semana para resolverlo; lo único que me tienen que decir es cómo colocarían nueve tuercas en cuatro cajas de cartón de tal manera que cada caja contenga un número impar de tuercas y distinto del de las otras tres”. Los siete días de la semana pasaron lentamente y todos los alumnos llegaron al salón con respuestas similares: era imposible colocar de tal manera las tuercas. Batista, con crueldad, les explicó cómo eso sí era posible. ¿Cuál fue su explicación?

 

Soluciones del número anterior

El concurso. Las posibilidades de ganar el coche aumentan de 1/3 a 1/2 si, una vez destapada una de las cajas vacías, vuelves a realizar tu elección.

Dos pasteles. Si AB es la edad de la madre y BA es la de la hija, entonces: 19 AB + BA = 1999. De aquí que A + B = 9. De donde puede obtenerse el siguiente conjunto de edades: (90, 09), (81, 18), (72, 27), (63, 36) y (54, 45). Y el único par que cumple la condición de 27 años de diferencia es (63, 36). Por lo que doña Eufrosina compró los números 6 y 3.

La pesadilla. Debía haber colocado tres tubos en un platillo y otros tres en el otro. Así, si los platillos se equilibraban, el tubo de uranio será uno de los dos restantes. Si uno queda más bajo que el otro, se toman dos de los que quedaron arriba y se pesan. Si se equilibran nuevamente, el que faltó es el de uranio y, si no, el que quedó más arriba.

 

Antonio Ortiz

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