Ojo de mosca 327
Julieta la juguetona
Martín Bonfil Olivera
Mosca sin identificar. Clase: Insecta. Subclase: Pterygota. Filo: Endopterygota. Orden: Diptera
El 19 de septiembre de 2025 un sismo sacudió a la comunidad de divulgadores de la ciencia en México. No fue un evento tectónico, sino el fallecimiento de nuestra más famosa colega, y también la más querida: Julieta Fierro Grossman.
Como todos los sismos, fue un evento súbito: Julieta gozaba de buena salud, pues así lo había demostrado unos días antes en una conferencia a sus colegas latinoamericanos. Igual que todas sus charlas, fue un evento lleno de alegría, de juegos, con participación del público y en el que lanzó dulces, brincó, se tiró al suelo y compartió ideas con la misma inteligencia, entusiasmo y generosidad de siempre.
Porque Julieta Fierro siempre fue juguetona. Desde muy niña, cuando soñaba con ser hada o cirquera. Lo segundo no pudo lograrlo en parte porque —contaba— sus papás nunca le compraron el trapecio que deseaba. Pero lo primero lo logró: disfrazada de hada y en patines, dio conferencias y participó en festivales de ciencia alegrando a niños y niñas, y mostrándoles las maravillas que se descubren al estudiar el mundo que nos rodea.
Seguramente el carácter juguetón de Julieta también era un producto de su infancia, que no fue fácil. Su madre falleció cuando ella tenía sólo 13 años. Era la segunda de cinco hermanos. Su padre, médico militar educado en la cultura tradicional, quedó solo a cargo de todos. Fue buen padre, pero extremadamente estricto.
A Julieta le gustaba mucho leer. Paseaba en bicicleta y patines y jugaba con sus hermanos al circo. Como estudiante era muy buena en matemáticas, pero batallaba con el español; años después descubriría que padecía dislexia. Su habilidad numérica la inclinaba a estudiar matemáticas, pero su hermana la convenció de estudiar física. Ella contaba que su padre, que quería que sus dos hijas fueran amas de casa, no se opuso porque pensaba que no iba a poder con la carga de trabajo de la carrera. “Y pude, por supuesto que pude”, contó ella más tarde. Pero para lograrlo tuvo que rebelarse y salir de casa, lo que la hizo pasar tiempos difíciles. Una vez titulada, hizo una maestría en astrofísica.
Para entonces ya se había enamorado de la que sería su verdadera vocación: la divulgación científica. Su hermano más pequeño, Miguel, nació con síndrome de Down, y ella narraba cómo desde pequeña buscaba maneras de explicarle las maravillas del universo de forma sencilla: de ahí el estilo claro, concreto, alegre y juguetón de divulgar que siempre la caracterizó.
Julieta fue profesora de la Facultad de Ciencias e investigadora del Instituto de Astronomía de la unam. Divulgó la ciencia a través de libros y artículos, conferencias, radio y tv. Fue conocida y querida en todo el país y más allá de sus fronteras. Recibió muchísimos premios por su labor de divulgación, fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y directora general de Divulgación de la Ciencia de la unam en los primeros años de ¿Cómo ves?, a la que apoyó incondicionalmente. Quienes trabajamos en la revista, y en toda la dependencia, la recordamos con cariño y agradecimiento.












