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16 de enero de 2018
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Retos

No. 131 Aventuras de un internauta

Búsqueda y consulta

Donde Emiliano está más a gusto es navegando en Internet: allí compra sus boletos para el cine, ordena pizzas, baja todo tipo de videojuegos, música, películas y programas que luego intercambia con sus ciberamigos. Así estaba Emiliano una madrugada cuando le comenzó a doler como nunca la muela del juicio. En pocos segundos encontró en Internet un consultorio dental abierto 24 horas, anotó la dirección en un papelito, y pidió un taxi en la pagina del cibersitio “El Rayo”.

Unos minutos después ya se encontraba en la sala de espera del consultorio donde la secretaria le indicó con una impecable sonrisa que esperara un momentito a que se desocupara el doctor. Y así, sentado, con un dolor de muelas inimaginable, Emiliano esperó, esperó y esperó hasta que por fin se abrió una de las puertas del consultorio y apareció el dentista.

Mientras Emiliano se acomodaba en el sillón de dentista, el médico dijo: “No tendría mucho esperando, ¿no?”; a lo que Emiliano respondió: “Ay doctor. La sexta parte del tiempo que lo estuve esperando me la pasé viendo cómo avanzaban lentamente las manecillas del reloj de la sala de espera; durante los 20 minutos que la secretaria habló por teléfono con su novio estuve jugando Tetris en mi celular; luego otra novena parte del tiempo estuve leyendo las decenas de diplomas que hay colgados en la pared; la tercera parte me la pasé con la mente en blanco, y los 22 minutos restantes me estuve preguntando cuánto tiempo faltaría para que usted abriera la puerta del consultorio”.

Después de escuchar lo anterior, el dentista se dedicó, con toda la saña posible, a extraer la muela del juicio sin hacer caso de los gritos de dolor del pobre Emiliano.

¿Cuánto tiempo estuvo Emiliano esperando al dentista en el consultorio?

Plataforma

La noche siguiente Emiliano tuvo un sueño muy extraño: quién sabe por qué, pero se encontraba en el desierto, a las 11 a.m. con su abuelo, su papá y uno de sus hermanos, junto a un trailer de plataforma y 3 contenedores. Entre los 4 tenían que transportar los 3 contenedores hasta una bodega que estaba a 140 km de distancia. Exactamente a las 3 a.m. del día siguiente una avioneta recogería a los 4 en la bodega para llevarlos de vacaciones a la playa. Luego el sueño se transformó en pesadilla cuando Emiliano se enteró de que el trailer podía transportar 1 contenedor a la vez, que en la cabina del trailer únicamente cabían 2 personas, y que de éstas sólo la mayor lo podía manejar. Además, su abuelo manejaba tan despacio que recorrería los 140 km en 10 horas, su papá los recorrería en 5 horas, su hermano siempre manejaba a 70 km/h. Emiliano podía hacer el recorrido en 1 hora. Antes de que Emiliano resolviera cómo transportar los 3 contenedores y que al final su abuelo, su papá, y su hermano terminaran junto con él en la bodega, a la hora prevista, para que los recogiera la avioneta, se despertó.

¿Cómo tendrían que transportar los 3 contenedores de tal manera que todos estén en la bodega a la hora indicada?

Acceso seguro

Lamentablemente, a Emiliano le gusta entrar, sin autorización, a los servidores de Internet para alterar el contenido de las páginas. Emiliano tarda 1 hora para averiguar las 32 claves de seguridad de los grandes servidores; su amigo “El Megabyte”, tarda 3 horas en averiguar el mismo número de claves. Una tarde, entre los dos, querían intervenir la página de la XYZ.
¿En cuánto tiempo lograrán ambos averiguar las 32 claves?

Soluciones al número anterior

El pino. Si t es el tiempo (en horas) que Ana Graciela tendrá que recorrer a una velocidad constante v, y d es la distancia (en kilómetros) hasta el pino, se plantea el siguiente sistema de ecuaciones: t + 1 = (d/10), t - 1 = (d/15). Resolviéndolo se encuentra que d = 60 y t = 5, por lo que Ana Graciela tendrá que correr a una velocidad constante de 12 km/h.

El chisme. Si sólo uno de los primos dice la verdad y los otros tres mienten, entonces la única manera de que las cuatro respuestas no se contradigan es que sea Lorenzo el que dice la verdad y que por lo tanto sea Andrés el que se anduvo besuqueando con su prima.

Los tenis. Los tenis costaban 700 pesos. Ana Graciela traía 200 pesos y su primo 400.

 

Antonio Ortiz

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