UNAM
22 de julio de 2018
II
II
¿Cómo ves?
imprimirpdfmenosmas

Retos

No. 187 Un gordito, una salvaje y una chistosa

Fracturas

Aunque a Manuel le hubieran podido poner "el Chatarrero" por las decenas de bolsas de comida chatarra que consumía diariamente, sus amigos le pusieron "el Timbal" por su sobrepeso excesivo a sus apenas 8 años. Al Timbal no había nada que le gustara más, aparte de las bolsitas de frituras, que nadar un rato en el balneario, comerse enseguida unas tremendas tortas de milanesa con chorizo, huevo y queso, y luego tomar una siesta acostado panza arriba. Aunque más que nadar a lo que se dedicaba el Timbal era a tirarse de panzazo desde el trampolín de 3 metros, procurando salpicar lo más posible e impresionar a alguna de las niñas que también iban los sábados al balneario. Aunque su táctica para conquistar chicas era bastante cuestionable, lo cierto es que un sábado, después de unos 14 panzazos seguidos, logró finalmente captar la atención de una niña: "la Loca". A ella le decían así porque a la menor provocación hacía unos berrinches impresionantes soltando patadas, mordidas, pellizcos y arañazos a quien tuviese enfrente y sin importar que fuera niño, niña, profesor o padre de familia.

El Timbal y la Loca llevaban ya como tres semanas de novios cuando una mañana se inundó la escuela con los gritos de la Loca que, en un berrinche, no dejaba de soltarle fuertes mordidas, pellizcos y arañazos al maestro de educación física que la había regañado. Aunque el Timbal estaba en pleno examen de matemáticas, en cuanto escuchó los gritos de su novia se asomó por la ventana del salón a ver la escena y no se le ocurrió mejor cosa que ayudarla tirándose de panzazo sobre el maestro.

Debido a la elasticidad de su panza el Timbal cayó sobre el maestro y rebotó al segundo piso, pero el maestro fue a dar directito al hospital inconsciente y ahí, para colmo de males, le tocó despertar con la mirada esquiva de una enfermera que se hacía la chistosa diciéndole: "¿Ya se despertó mi rey? Fíjese qué gracioso, si se intercambian las 2 cifras de los años que tengo, se obtiene precisamente el número de fracturas que usted tiene y también el doble de los años que cumpliré mi próximo cumpleaños. Dígame cuántas fracturas tiene usted y le doy su juguito de manzana y si me dice cuántos años tengo le doy un analgésico para sus dolorcitos".

¿Cuántas fracturas tenía el maestro de deportes?

Arañazos

Después de la proeza del Timbal, la Loca quedó locamente enamorada de él y procuraba cumplirle hasta el más mínimo capricho, desde cargarle la mochila hasta hacerle media docena de tortas de queso de puerco, longaniza, salchicha y quesillo todos los días. El Timbal se dejaba querer y así la idílica parejita continuó por unas semanas más hasta el fatídico día en el que el Timbal le dijo a la Loca: "Dale una mordida a esta pizza hawaiana para que veas lo rica que está". Y puesto que no había nada que hiciera enojar más a la Loca que alguien le sugiriera comer algo, no había terminado el Timbal de ofrecerle su pizza cuando ella ya se había lanzado a arañazo limpio sobre sus enormes cachetes.

Después de la salvaje arañiza, el Timbal fue a dar al hospital donde le tocó la enfermera que se hacía la chistosa y que le dijo: "Ya conté cuántos arañacitos tienes en tus cachetitos y adivina qué, si se intercambian las 2 cifras del número de arañazos, porque son menos de 100, sale exactamente la mitad de los arañazos que te hizo la Loca si te hubiera hecho 1 más. A ver, dime cuántos arañazos tienes en tus cachetitos y no te los coso con esta agujita y este hilito".

¿Cuántos arañazos tenía el Timbal?

Mordidas

En cuanto la enfermera comenzó a coser los profundos arañazos de los cachetes del Timbal y éste a dar unos alaridos de dolor, la Loca entró como poseída dispuesta a patear, arañar y morder salvajemente a la enfermera. Pero se encontró con que la enfermera era nada más y nada menos que ¡su mamá! La Loca la abrazó y después de platicarle lo que el Timbal le había dicho, entre las dos comenzaron a darle de mordidas al Timbal en los brazos.

La enfermera le dio al Timbal 10 mordidas más que la Loca; si ella, la enfermera, le hubiera dado al Timbal la octava parte de las mordidas que le dio y la Loca la séptima parte de las mordidas que le dio al Timbal, éste nada más tendría 20 mordidas, ¿cuántas mordidas le dieron la enfermera y la Loca al Timbal?

Soluciones al número anterior

Chokkan
Los conjuntos de 3 números cuyo producto es 36 son: (1-1-36), (1-2-18), (1-3- 12), (1-4-9), (1-6-6), (2-2-9), (2-3-6) y (3-3-4). De éstos sólo 2 conjuntos suman lo mismo para explicar que la pista del bonsái mayor es a partir de la cual puede saber Mario sus edades: (1+6+6=13) y (2+2+9=13), por lo que el número de la suerte de la geisha era el 13.

Katana
Con el garrafón de 8 litros llena el de 5 y con éste el de 3, quedando 3 litros en el de 8 y 2 en el de 5. Luego, el de 3 litros lo vierte en el de 8 y los 2 litros que había en el de 5 los vierte en el de 3, quedando entonces el de 8 con 6 litros, el de 5 vacío y el de 3 con 2 litros. Después, con lo que hay en el de 8 llena el de 5 y con éste llena el de 3, quedando entonces el de 8 con 1 litro, el de 5 con 4 litros y el de 3 con 3 litros, por lo que ya puede servirle los 4 litros de horchata al samurái.

Loto
3 080.

 

Antonio Ortiz

En ediciones anteriores
Slide 1

Racismo discriminación que persiste

Slide 2

Fracking. Beneficios fugaces… ¿daños permanentes?*

Slide 3

El camino a las percepciones

Facebook Twitter Google+ YouTube

suscripción Antología Nuestro canal en Youtube
promociones2 promociones1 promociones3
Evita el ciberbullying Nutilus
Subir