UNAM
22 de junio de 2018
II
II
¿Cómo ves?
imprimirpdfmenosmas

Retos

No. 202 Consultorio dental del Dr. Vélez

Citas

A sus 85 años el Dr. Vélez seguía siendo todo un artista de la fresadora, los empastes, las prótesis dentales, las coronas, los puentes, las endodoncias y de todos los remedios y tormentos del universo dental. Desde que puso su consultorio, justo al terminar la licenciatura de odontología en la UNAM, se corrió la voz de que era muy buen dentista y a las pocas semanas ya tenía siempre en el consultorio unas 20 personas o más esperando cita. Por eso decidió contratar a Lupita, una pasante de enfermería.

Lupita era la eficiencia en persona, además de llevar las citas de tal manera que un paciente nunca esperara más de 10 minutos para pasar con el doctor, se encargaba también de tomar radiografías, aplicar inyecciones de anestesia o simplemente hacerle plática al doctor y al paciente. Su eficiencia para asignar las citas era tal que una vez tenía que decidir qué días de una semana tendrían que ir los señores Carmona, Ortega, Martínez, Enríquez y Ramírez sabiendo que el lunes el doctor tenía 20 minutos libres, el martes 1 hora, el miércoles hora y media, el jueves media hora y el viernes 40 minutos. Tomando en cuenta que el doctor Vélez, dada su destreza, siempre se tardaba el mismo tiempo con cada uno de estos clientes y que, por ejemplo, un día que había atendido a cada uno de ellos seguido del otro se había tardado exactamente 4 horas, y que cuando atendió a Enríquez, tardó exactamente el mismo tiempo que hubiera tardado si hubiera atendido a Ortega y luego a Carmona o la mitad del tiempo que hubiera empleado en atender a Ramírez y luego a Martínez, y sabiendo también que siempre empleaba en el señor Carmona la mitad del tiempo que empleaba con el señor Ortega y que con el señor Ramírez empleaba siempre 1 hora más que con el señor Martínez ¿qué día fue cada uno de estos pacientes de acuerdo con los tiempos que el Dr. Velez tenía libres cada día de la semana?

Abatelenguas

Los sábados la sala de espera del Dr. Vélez era verdaderamente un relajo, ya que ese día Lupita solía citar exclusivamente niños y niñas a quienes les curaba una carie o les hacía algún tipo de ortodoncia como los famosísimos frenos. Para tener a todos los niños más o menos bajo control, además de organizarles juegos como el de las sillas para ver quién se quedaba sin lugar o el de brincar la cuerda, o rayuela, también aprovechaba los cientos de abatelenguas de madera que dejaban como muestras gratuitas los representantes de los laboratorios farmacéuticos para que los niños formaran con ellos diversas figuras.

En una ocasión, cuando de plano un niño y una niña como de 5 años estaban dando una lata increíble, le propuso a ambos que quien averiguara más rápido la manera en que sólo moviendo 2 de los abatelenguas este cerdito caminaría en sentido contrario, le regalaría una paleta payaso: Al primero que se le ocurrió cómo hacerlo fue al niño y para evitar que la niña quedara sin su paleta, enseguida Lupita les hizo esta figura y les preguntó cómo le harían para que moviendo sólo 4 abatelenguas se formaran 10 cuadraditos:

Y efectivamente fue la niña a la que se le ocurrió primero cuáles 4 abatelenguas mover.

¿Cómo le hizo el niño? ¿Cómo le hizo la niña?

Anestesia

Lupita también era impresionantemente creativa cuando se trataba de distraer a los pacientes a la hora de inyectarles la anestesia en las encías. Por más extraño que parezca y después de probar mil y una formas de distraer a los pacientes, encontró que lo más sencillo era hacerles una pregunta relacionada con su trabajo. Por ejemplo, un día al señor López, que era taxista, le dijo: "Oiga, por cierto, el otro día estaba pensando que si, por ejemplo, la distancia entre la ciudad de México y la Ciudad de Acapulco es de más o menos 370 kilómetros, si un taxi sale de la ciudad de México hacia Acapulco a las 9 am a 90 kilómetros por hora, y otro sale de Acapulco a las 11 am hacia el DF a 110 kilómetros por hora, ¿a qué hora se cruzarían? Al señor López le desconcertó tanto la pregunta que ni sintió el piquete de la jeringa e incluso antes de que la anestesia le surtiera efecto ya tenía la respuesta. Dijo: "Los taxistas se cruzarán exactamente a la hora en la que usted programó mi cita".

¿A qué hora programó Lupita la cita del señor López?

Soluciones al número anterior

Revoloteo capitalino.
Había 120 caballos pegasos y 60 pericos australianos en el vagón.

Megafiesta tapatía.
Había 4 bailarinas.

Competencia regiomontana.
El piercing de Verónica tenía 19 diamantes.

 

Antonio Ortiz

En ediciones anteriores
Slide 1

Cambio climático, ¿qué sigue?*

Slide 2

Nuevas drogas sintéticas

Slide 3

Jugo de Sol: combustible a partir de fotosíntesis artificial

Facebook Twitter Google+ YouTube

suscripción Antología Nuestro canal en Youtube
promociones2 promociones1 promociones3
Evita el ciberbullying Nutilus
Subir