4 de abril de 2026 4 / 04 / 2026

Ojo de mosca 329

Mi maestra

Martín Bonfil Olivera

Mosca sin identificar. Clase: Insecta. Subclase: Pterygota. Filo: Endopterygota. Orden: Diptera

La Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la unam, que publica nuestra revista ¿Cómo ves?, cultiva una tradición que ve la ciencia no sólo como un conjunto de conocimientos sino como una parte fundamental de la cultura humana.

En esta tradición la dgdc ha formado muchos divulgadores. Una de las más destacadas es mi maestra Ana María Sánchez Mora, que recientemente decidió jubilarse después de una larga y brillante carrera, y a quien dedico estas palabras como un pequeño y agradecido homenaje.

Desde joven, Ana María sintió atracción por la ciencia. Estudió física en la unam y luego hizo una maestría en la misma área. Pero después descubrió que, más que a la investigación, a lo que realmente quería dedicarse era a divulgar la ciencia a través de la palabra escrita. Y lo ha hecho muy exitosamente, muchas veces utilizando también la literatura, a través de cuentos y relatos, como medio para lograrlo.

Pero no se conformó con eso: vio que urgía formar más divulgadores, y que para hacerlo no bastaba con el método de maestro/aprendiz, con el que se aprende sobre la marcha conforme se adquiere experiencia. Así le había tocado a ella como parte del equipo del Centro Universitario de Comunicación de la Ciencia, antecesor de la dgdc, coordinado por el doctor Luis Estrada, pionero de la divulgación científica mexicana. Pero ya era necesario profesionalizar la formación de los comunicadores de la ciencia.

Así, comenzó a impartir cursos sobre cómo escribir de ciencia de forma rigurosa, atractiva y comprensible. Más tarde se le encargó reorganizar y coordinar el Diplomado en Divulgación Científica de la dgdc, que a lo largo de más de una década fue la principal opción para formar nuevos divulgadores en México. Después participó en la creación de un posgrado en comunicación de la ciencia en la propia unam, en el que siguió impartiendo cursos.

Yo tuve la suerte de formarme directamente como aprendiz de Ana María cuando entré a trabajar al Proyecto Museo de las Ciencias de la unam, que dio origen al actual Universum. Gracias a su ejemplo y consejos pude afinar y pulir mis incipientes dotes para la escritura de divulgación. Posteriormente, cuando ella decidió dejar de dar clases, me heredó su curso en el Diplomado, una labor tremendamente enriquecedora. Ambas son cosas que agradeceré siempre.

Además de sus alumnos, Ana María se ha ganado la gratitud de toda la comunidad de divulgadores por su labor pionera como estudiosa de la divulgación científica, para la que se preparó haciendo un segundo posgrado, esta vez en literatura comparada. Fruto de ello es su libro La divulgación de la ciencia como literatura (1998), que ha tenido un profundo impacto en la formación de divulgadores en México y América Latina.

Ana María ha seguido escribiendo artículos y libros sobre las bases teóricas de la divulgación y su historia, y formando divulgadores. Ahora, tras retirarse, seguramente se dedicará a sus muchas otras pasiones, como la escritura de cuentos y novelas —que le han valido varios premios—, el violonchelo, la cocina y la costura, además de su familia. ¡Gracias, querida maestra!

Logotipo Facebook
Logotipo Twitter
Logotipo YouTube
Logotipo Instagram
Logotipo Spotify
Logotipo tiktok

Síguenos en nuestras redes sociales

Imagen de Ciencia a domicilio
Imagen de Suscripción a la revista
Imagen de Universum
Imagen de Ciencia UNAM