1 de noviembre de 2026 1 / 11 / 2026

Ráfagas 336

Ráfagas

María Luisa Santillán

Ilustración: revista ¿Cómo ves?

Un supergigante acompañado

Betelgeuse es una de las estrellas más populares. Es visible a simple vista desde la Tierra, como parte de la constelación de Orión, y se clasifica como una supergigante roja que se cree que se acerca al final de su vida. Por décadas los astrónomos especularon que podría tener una compañera estelar, pero no habían podido comprobarlo. Hoy han encontrado algunas evidencias de que no está sola: recientemente un equipo de investigación internacional obtuvo la imagen de una posible compañera bautizada Betelgeuse B. Para ello utilizaron el instrumento Sphere del Very Large Telescope (vlt) del Observatorio Europeo Austral, ubicado en el desierto de Atacama, en Chile.

Para detectar a Betelgeuse B observaron a la supergigante roja las noches del 3 y del 6 de diciembre de 2024, cuando pensaban que su compañera estaría más alejada y sería más fácil de detectar. Las observaciones les brindaron imágenes de gran nitidez, que en combinación con técnicas avanzadas de procesamiento de imágenes permitieron identificar la luz que emite Betelgeuse B. Esto fue posible porque, con dos a tres veces la masa del Sol, la estrella es mucho más masiva de lo que pensaban. Había sido imposible de detectar porque, a pesar de su tamaño, el brillo de Betelgeuse la eclipsa: “Es como tratar de fotografiar una luciérnaga situada justo al lado de un faro”, destaca un comunicado de la Universidad de Colonia, en Alemania. Los resultados de esta investigación fueron publicados en la revista Astronomy & Astrophysics. Para confirmar el resultado se realizarán nuevas observaciones el año que viene.

Un supergigante acompañadoElizabeth Wheatley/nasa

Primera evidencia genética de la viruela en América

La viruela es una enfermedad devastadora que durante siglos ha causado la muerte de cientos de millones de personas. Gracias a documentos históricos se sabe de su llegada a América con la conquista española, pero una investigación reciente identificó por primera vez genomas antiguos de viruela en restos humanos hallados en el sitio arqueológico Camarones 9, en la región de Arica y Parinacota, en el norte de Chile. Ésta es la primera evidencia molecular de la presencia de la enfermedad en nuestro continente durante la colonización europea. El estudio fue dirigido desde la Universidad de Chile, la Universidad de Tarapacá y el Trinity College Dublin, en Irlanda, y los resultados fueron publicados en la revista Science.

Los restos analizados datan de entre 1492 y 1631 y pertenecieron a una mujer de entre 30 y 35 años y a un hombre de 18 o 20 años, ambos de ascendencia indígena y sin evidencia genética de ascendencia europea. Los investigadores compararon cepas antiguas y modernas del virus provenientes de Europa y concluyeron que las halladas en Chile pertenecen a la misma variante viral, ya extinta, y que evolutivamente se sitúa entre las cepas de la era vikinga y lla encontrada en una momia lituana del siglo xvii. El análisis de este adn antiguo también sirvió para estudiar la evolución del virus; por ejemplo, los investigadores observaron que perdió información genética durante los siglos xvi y xvii y que sus tasas de mutación aumentaron de nuevo con el tiempo, lo cual se cree que podría estar relacionado con la aparición de la vacuna contra la viruela. Un comunicado de la Universidad de Chile destacó: “Este trabajo también recuerda que el impacto de la colonización no fue solamente cultural o demográfico, sino también biológico.”

Primera evidencia genética de la viruela en AméricaCódice Florentino/unam

Por estética o adicción

Entre 2019 y 2023 las intervenciones estéticas aumentaron 40 % en todo el mundo; la gente decide someterse a este tipo de operaciones para mejorar su confianza en sí misma y aumentar el bienestar emocional. Sin embargo, una investigación reciente dirigida por la Universidad Hebrea de Jerusalén encontró que intervenirse de forma repetitiva puede adquirir las características de una adicción que rebasa los fines estéticos. Para este trabajo los investigadores encuestaron a más de 1 600 mujeres de entre 25 y 71 años y encontraron que los principales factores de riesgo para incurrir en esta conducta es una baja autoestima corporal y un uso problemático de las redes sociales. La investigación adaptó una herramienta de evaluación basada en los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (dsm, por sus siglas en inglés), sobre todo en lo relativo al abuso de sustancias. A las participantes se les preguntó si no habían podido dejar de someterse a procedimientos estéticos, si querían continuar a pesar de las consecuencias negativas o si sentían un deseo intenso de realizarse estos tratamientos. Los datos destacados del estudio son que una de cada cinco mujeres que se somete a algún procedimiento estético está más cercana de caer en una adicción; 15 % informó que en el último año tuvo conductas adictivas hacia estos tratamientos. El estudio, publicado en el Journal of Health Psychology, destaca la necesidad de profundizar en la comprensión del uso adictivo de los procedimientos estéticos y en desarrollar intervenciones preventivas y terapéuticas sobre los efectos negativos de estos comportamientos potencialmente adictivos. (Aunque los hombres también pueden tener conductas adictivas hacia las intervenciones estéticas este estudio se concentró únicamente en las mujeres.)

Por estética o adicciónRoman Samborskyi/Shutterstock

Un cementerio de residuos nucleares

En el suroeste de Finlandia, en la ciudad de Eurajoki, se construyó el primer almacén subterráneo para guardar los residuos del combustible nuclear producido por los cinco reactores nucleares de este país. Se le conoce como Onkalo, que significa “caverna” en finlandés, y podrá albergar los desechos producidos a lo largo de un siglo en túneles construidos a más de 400 metros de profundidad. El portal EuroEfe explica que este lugar se eligió porque es un lecho rocoso muy impermeable, con gran estabilidad geológica y poca actividad sísmica. Agrega que el combustible nuclear será encapsulado en contenedores de cobre muy resistentes a la corrosión que serán insertados en orificios tallados en los túneles, que luego serán rellenados con arcilla bentonita y sellados con un tapón de hormigón armado. Se espera que una vez que el lugar sea sellado los residuos estén seguros por lo menos durante 100 000 años. El portal de noticias France 24 destaca que entre los principales riesgos que podría enfrentar Onkalo se encuentra la corrosión de los contenedores o terremotos durante futuras eras glaciares. A pesar de las previsiones, la Asociación Finlandesa para la Conservación de la Naturaleza ha destacado que estos residuos nucleares representan un riesgo para el medio ambiente.

Un cementerio de residuos nuclearesRepositorio nuclear subterráneo onkalo/Kallerna, Wikimedia Commons

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