Ráfagas 334
Ráfagas
María Luisa Santillán
Ilustración: revista ¿Cómo ves?
Describen nueva especie fósil de ajolote
El Plioceno tardío —hace cuatro millones de años— dejó huella en Santa María Amajac, una comunidad del municipio de Atotonilco el Grande, en el estado de Hidalgo, en México. Allí se encuentra un yacimiento de fósiles en lo que fue un lago de 85 km2 y donde investigadores de la Colección de Paleontología de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la unam identificaron una nueva especie fósil de ajolote: el Ambystoma quetzalcoatli. Según un comunicado de esta institución, es la primera salamandra fósil descrita en México. Para este trabajo se estudiaron varios especímenes de salamandras fósiles de esa área recolectados en el año 2000; entonces se demostró que pertenecían a la familia Ambystomatidae y al género Ambystoma con base en algunas características morfológicas, pero no se hizo más trabajo taxonómico.
Años después estos fósiles se reexaminaron con técnicas como tomografía computarizada y se compararon con esqueletos de especies actuales del género Ambystoma. Su análisis arrojó que eran similares al ajolote moderno, pero tenían diferencias anatómicas en el cráneo y en el número de vértebras troncales, pues el A. quetzalcoatli tiene 17, mientras que otras especies, entre 14 y 16. La llamaron Ambystoma quetzalcoatli en honor al dios Quetzalcóatl, que en la mitología azteca era el hermano gemelo del dios Xólotl, origen del término axólotl. El artículo, publicado en la revista Palaentologia Electronica, detalla que las similitudes en la morfología del cráneo, la biología del desarrollo y el tipo de hábitat del A. quetzalcoatli, del A. mexicanum (ajolote de Xochimilco) y del A. taylori (endémico del estado de Puebla) sugieren que estas especies están estrechamente relacionadas.
Molde positivo (A), detalle ampliado del cráneo (B y D) y molde negativo (D) de un ejemplar fósil de Ambystoma quetzalcoatli. Jorge Herrera Flores y María Patricia Velasco de León/Palaeontologia Electronica
La ia y las relaciones sentimentales
Los chatbots se han convertido en confidentes digitales para quienes buscan mantener una relación sentimental, consejos amorosos y sentirse escuchados. Una encuesta reciente arrojó que cerca de 50 % de los adultos jóvenes (de 18 a 35 años) piensa que los “compañeros íntimos ia”, como los chatbots o las muñecas sexuales, contribuirán a una mayor felicidad humana en los próximos 10 años, pero sólo 25 % de las personas mayores de 55 años comparte esta idea. En el sondeo participaron casi 10 mil personas de Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Indonesia y Hong Kong.
Esta encuesta internacional fue promovida por Star X Gen, una empresa de comunicación situada en Tokio, y la empresa de sondeos YouGov. Sus resultados también revelaron que los mercados asiáticos aceptan más las relaciones sexuales y románticas mediadas por la tecnología; por ejemplo, entre 24 y 50 % de los encuestados de Indonesia, Hong Kong y Japón creían que la compañía de la ia mejoraría la conexión y el bienestar sexual, a diferencia de los encuestados de Estados Unidos, Alemania y Reino Unido, cuyos porcentajes eran menores de 20 %. Sólo 17 % de los encuestados consideró la posibilidad de usar una “muñeca íntima con ia” y 59 % lo descartó; los jóvenes adultos estuvieron más abiertos a esta idea. Aunque la mayor parte de la población mundial general sigue siendo cautelosa, los jóvenes actuales están redefiniendo lo que entendemos y experimentamos como vida sentimental, explica el informe, compartido con la agencia de noticias afp.
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Brazos cortos en carnívoros letales
El Tyrannosaurus rex fue uno de los mayores depredadores de la historia, con una mordida poderosa y una presencia aterradora, pero también es reconocido por sus bracitos diminutos, una característica curiosa en un animal tan feroz. Otros cuatro linajes de carnívoros emparentados (los abelisáuridos, los carcarodontosáuridos, los ceratosáuridos y los megalosáuridos) también presentan este acortamiento de las extremidades, según un estudio reciente del University College de Londres (ucl) y la Universidad de Cambridge.
Esta investigación, publicada en la revista Proceedings of the Royal Society B, sugiere que dicha característica morfológica pudo deberse a que evolutivamente se priorizó el desarrollo de cabezas y mandíbulas grandes y fuertes que les sirvieron para someter a sus presas. Para este trabajo se analizaron datos de 82 especies de terópodos (los dinosaurios que caminaban en dos patas) y los científicos sugieren que el aumento en el tamaño de las presas (como los saurópodos, herbívoros de hasta 30 metros de largo) pudo causar que dinosaurios como el T. rex tuvieran mayores cambios en la mandíbula y la cabeza que en las garras. Un comunicado del ucl destaca que los investigadores cuantificaron la robustez del cráneo con base en la firmeza de las conexiones entre los huesos de la cabeza, las dimensiones del cráneo (una forma más compacta es más resistente que una alargada) y la fuerza de la mordida.
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Un catálogo de colisiones cósmicas
Las ondas gravitacionales son perturbaciones en el espacio-tiempo que se propagan por todo el Universo y que se producen por colisiones cósmicas muy violentas, como la fusión de agujeros negros. Recientemente se publicó un nuevo catálogo de observación de ondas gravitacionales, conocido como gwtc-5.0, con datos recopilados por el Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferometría Láser (ligo) y los observatorios Virgo y KAGRA. Esta quinta versión del catálogo aporta a la comunidad más de 300 candidatos identificados como ondas gravitacionales y según un comunicado de ligo Caltech establece nuevos récords: la mejor localización en el cielo jamás lograda para una fuente de ondas gravitacionales, la señal más clara jamás registrada y evidencia de la existencia de agujeros negros de segunda generación (producto de choques anteriores). Los datos incluidos en el catálogo corresponden a observaciones hechas entre el 10 de abril del 2024 y el 28 de enero de 2025.
El análisis de estos datos ha revelado que los sistemas binarios de agujeros negros nacen en subpoblaciones distintas a los individuales. También ha permitido estudiar las características comunes de la colisión entre agujeros negros y estrellas de neutrones e identificar cómo se forman las fusiones de agujeros negros binarios. Por ejemplo, dos señales detectadas por los observatorios entre octubre y noviembre de 2024 —generadas por la fusión de dos agujeros negros— sugieren que ambos objetos pudieron ser agujeros negros de segunda generación. El artículo con estos hallazgos fue publicado como preimpresión en el repositorio digital de acceso abierto arXiv y se espera que este catálogo permita numerosos estudios posteriores para una mejor comprensión de las ondas gravitacionales.
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